Por José Ángel Estrada La AsociaciónPolítica de Abogados de Sinaloa demandó de las autoridadesestatales que pongan un alto al acoso, presiones y hostigamientosque hacen las funerarias locales, por estar como “zopilotes” o“buitres” en hospitales e incluso en las escenas de accidentesdonde hay muertos, para que les compren sus servicios. Elpresidente de esta asociación, Daniel Cebreros Ordóñez,denunció que los trabajadores de dichas funerarias incluso leshacen firmar pagarés a los familiares de las personas fallecidaspara que se los paguen en un plazo corto y si incumplen lesdemandan por la vía judicial. Aclaró que esta postura es para lasfunerarias que operan en la capital del estado, y se incluyentodas, sin excepción. “En el IMSS se les encuentra como aves derapiña. Los trabajadores de las funerarias dicen que recibenórdenes y que sólo ofrecen sus servicios”, dijo. Sin embargo,aclaró que la Asociación Política de Abogados no está en contrade que ofrezcan sus servicios, sino que está en contra de que seaninsidiosos, exigentes, cuando lo que no deben hacer es presionar alos deudos. Es decir, agregó, lo que sí deberían hacer essimplemente llegar, ofrecer sus servicios y retirarse. Incluso,señaló que lo correcto es que los empleados estén en susoficinas, no en el IMMS, ni en el Hospital General de Culiacán nien el Hospital Civil de Culiacán ni en ningún otro nosocomio,para que así sea la gente la que decida a cuál funerariacontratar. Es decir, puntualizó, no deben andar como zopilotesdetrás de los familiares para que les compren el ataúd o elservicio funeral. Pero ese acoso, observó, también se ve cuandohay accidentes en los que se registran muertos. De pronto aparecenpara presionar al primer familiar que llegue a que les compre susservicios. Eso da a pensar, dijo, que las empresas funerariastengan acceso a la frecuencia de radio de las policías o de laCruz Roja, o bien que haya policía que les informen a ellos.
DEBEN METER ORDEN
Cebreros Ordóñez consideró que la Fiscalía General o algunaotra autoridad deben de regular el actuar de las funerarias paraque no sigan molestando, presionando e incluso hasta amenazando alos familiares de las personas que acaban de fallecer.